Las plataformas como Uber y Rappi han revolucionado la forma en la que trabajamos, creando la llamada economía del ‘gig’. Este fenómeno está redefiniendo la estabilidad laboral, la generación de ingresos y la autonomía de los trabajadores. Explorar la economía del ‘gig’ permite comprender sus implicaciones sociales y económicas, así como anticipar el futuro de nuestro trabajo.

Uber, Rappi y el auge de los trabajos por encargo

Durante la última década, aplicaciones como Uber y Rappi han impulsado la transformación de los esquemas laborales tradicionales, facilitando un crecimiento exponencial de los trabajos “por encargo”. Estas plataformas han democratizado el acceso a oportunidades de ingresos, permitiendo que personas sin experiencia previa ni activos iniciales accedan rápidamente a labores como entregas de alimentos o transporte privado. En lugar de contratos fijos o largas entrevistas, los trabajadores pueden registrarse y empezar a generar ingresos en cuestión de días.

Uno de los principales atractivos para quienes se suman a esta tendencia es la posibilidad de gestionar su tiempo. Por ejemplo, conductores y repartidores suelen apreciar la opción de conectarse solo en horarios específicos, ideal para estudiantes o cuidadores que necesitan compatibilizar diferentes actividades. Además, la economía del “gig” permite acceso inmediato a una fuente complementaria de recursos en contextos de crisis —como ocurrió durante la pandemia— apuntalando la resiliencia económica individual.

*Destacan tres ventajas clave para los trabajadores:*

  • Independencia: Los colaboradores deciden cuándo y cuánto trabajar, evitando la rigidez laboral tradicional.
  • Horarios flexibles: Es posible combinar estas tareas con estudios o proyectos personales.
  • Baja barrera de entrada: No se requieren títulos avanzados ni experiencia previa; solo cumplir requisitos mínimos como edad, vehículo o smartphone propio.

La historia de Camila, una madre soltera en Bogotá, ilustra cómo repartir pedidos le permitió costear estudios para sus hijos. O el caso de Pedro, quien utilizó su auto para transportar pasajeros luego de perder su empleo formal, logrando estabilizar sus finanzas.

Este fenómeno se explica mejor al comprender la lógica de los mercados laborales y la maximización de satisfacción personal, temas fundamentales del curso “Cómo se toman las decisiones económicas a nivel individual”, donde la oferta y demanda de servicios, así como la flexibilidad, cobran un papel central en la nueva economía digital.

Ventajas y desafíos de la economía del ‘gig’

La evolución tecnológica y la digitalización han impulsado una nueva forma de empleo que escapa a los esquemas tradicionales. El modelo del trabajo por encargo, apoyado en plataformas, ha transformado el acceso al trabajo de manera radical. Una característica clave es su estructura descentralizada: no existe un espacio físico ni un horario rígido, lo que prioriza la autonomía de quienes participan. A diferencia de los empleos convencionales, que suelen requerir educación formal o una trayectoria laboral específica, estas plataformas suelen establecer barreras de entrada muy bajas. Un vehículo propio o un teléfono inteligente, acceso a Internet y disposición para seguir las reglas mínimas de la aplicación se convierten en los únicos requisitos.

Una ventaja notoria es la capacidad de autogestionar los ingresos y el tiempo. Conductores, repartidores y prestadores de servicios pueden elegir cuándo y cuánto trabajar, permitiéndoles compaginar su actividad principal con otras obligaciones o incluso con el estudio. Por ejemplo, algunos estudiantes universitarios han aprovechado estos modelos para financiar sus carreras, dedicando solo unas horas al día en momentos de mayor demanda. También existen casos de migrantes que hallan su primer ingreso en un país a través de estas aplicaciones, lo que contribuye a la integración laboral y social. Quienes valoran la independencia o necesitan máxima flexibilidad encuentran aquí una oportunidad rara vez ofrecida por el empleo formal.

La economía del ‘gig’ encuentra explicación usando conceptos como oferta y demanda de trabajo, microemprendimiento y mecanismos de asignación eficiente de recursos, temas cubiertos en profundidad en contenidos como esta guía sobre oferta y demanda. Así, se facilita el análisis de por qué y cómo surgen estos sistemas y qué los diferencia de otros mercados laborales.

Impacto económico y social: ¿quién gana y quién pierde?

Las plataformas digitales han transformado profundamente el mercado laboral, dando lugar al auge de los trabajos por encargo. Con la llegada de aplicaciones como Uber y Rappi, millones de personas pueden generar ingresos a través de tareas que antes eran imposibles de coordinar tan ágilmente. Este fenómeno supone un claro cambio de paradigma: la relación entre empleador y empleado se flexibiliza, desdibujando los límites convencionales del trabajo fijo y presencial.

Quienes se unen a la economía del ‘gig’ suelen buscar alternativas ante la escasez de empleos tradicionales, pero también una mayor autonomía. La facilidad para inscribirse en estas plataformas es clave: suelen requerir mínimos trámites, documentación básica y, en muchos casos, basta con tener un vehículo o una bicicleta para empezar. Esta baja barrera de entrada amplía el acceso a oportunidades laborales a segmentos de la población históricamente excluidos.

*Entre las ventajas más destacadas se encuentran:*

  • Independencia para organizar horarios, permitiendo compatibilizar estudios, crianza u otros trabajos.
  • Posibilidad de aumentar ingresos en momentos de necesidad sin esperar a un proceso de selección largo.
  • Incorporación de personas mayores, migrantes o jóvenes que buscan flexibilidad o su primer experiencia laboral.

Por ejemplo, Lucía es estudiante universitaria: realiza entregas para costear libros y alimentación, ajustando sus turnos en función de sus exámenes. Carlos, un migrante venezolano, halló en las apps de reparto una vía rápida para estabilizar su economía tras llegar a la ciudad. Ambos ilustran la adaptabilidad que caracteriza al trabajo por encargo.

La comprensión profunda de cómo estas plataformas alteran la dinámica de los mercados laborales se ve potenciada por el enfoque práctico y didáctico del contenido de Introducción a la Economía, dotando al estudiante de herramientas para analizar incentivos, competencia y nuevas formas de empleo desde una perspectiva económica rigurosa.

El futuro del trabajo y el papel de la educación económica

La irrupción de plataformas digitales como Uber o Rappi ha transformado radicalmente la manera en que muchas personas acceden al mercado laboral. Esta economía bajo demanda, también conocida como ‘gig economy’, responde a una nueva forma de organizar el trabajo basada en tareas puntuales e independientes, mediatizadas por aplicaciones móviles. A diferencia de empleos tradicionales, estos modelos permiten a los trabajadores decidir cuándo y cuánto trabajar según sus necesidades personales. Así, se reduce de manera drástica la barrera de entrada: basta un smartphone, una bicicleta, un automóvil y acceso a internet.

Las ventajas directas para quienes buscan ingresos extra o fuentes principales de sustento resultan evidentes. Muchos jóvenes universitarios encuentran en la economía gig una solución flexible para costear sus estudios, pues logran adaptar los horarios de trabajo a sus clases sin pérdida de productividad. Por ejemplo, Andrea, estudiante en Ciudad de México, relata cómo repartir comida después de la universidad le permite ahorrar para el alquiler sin sacrificar tiempo de estudio. De igual manera, adultos desempleados o personas en búsqueda de una segunda fuente de ingreso, como Juan, padre de familia en Medellín, han migrado a estas apps para aprovechar la posibilidad de trabajar unas horas mientras cuidan a sus hijos.

Aunque los desafíos estructurales están presentes, el atractivo radica en el empoderamiento individual y en la autonomía económica. Para analizar en profundidad cómo opera este fenómeno y cómo impacta en la determinación de precios, salarios o la maximización de satisfacción tanto del trabajador como del consumidor, resulta útil revisar los conceptos de utilidad, oferta y demanda abordados en recursos pedagógicos como este análisis sobre oferta y demanda. Estas herramientas teóricas permiten comprender los incentivos y límites de la flexibilidad laboral bajo la economía de plataformas.

Conclusiones

La economía del ‘gig’, impulsada por empresas como Uber y Rappi, está redefiniendo el trabajo y exige adaptabilidad. Entender sus ventajas, retos y efectos sociales es clave para aprovechar oportunidades y anticipar riesgos. Educarse en temas económicos es vital para participar activamente en este entorno, y los recursos de Introducción a la Economía facilitan este aprendizaje.

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