La política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos influye de manera directa en la economía de América Latina. Las decisiones sobre tasas de interés y liquidez afectan el flujo de capital, el tipo de cambio y el costo de financiamiento en la región, generando desafíos y oportunidades para gobiernos, empresas y familias latinoamericanas.
La política monetaria de la Fed y su alcance global
El diseño de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) se fundamenta en el uso de herramientas como la tasa de fondos federales, las operaciones de mercado abierto y los requisitos de reservas bancarias. Los principales objetivos de la Fed son mantener la estabilidad de precios, promover el máximo empleo y asegurar la moderación de las tasas de interés de largo plazo. Para ello, ajusta el costo del dinero en la economía estadounidense, buscando equilibrar el crecimiento económico con el control de la inflación.
Las decisiones de la Fed —especialmente los cambios en la tasa de interés de referencia— repercuten de manera directa en los mercados financieros internacionales. Cuando la Fed incrementa las tasas, los inversores suelen redirigir capitales hacia activos estadounidenses, afectados por el mayor rendimiento de los bonos del Tesoro, considerado uno de los refugios financieros más seguros del mundo. Esta reorientación global de los flujos de capital tiende a fortalecer el dólar y encarece el financiamiento para economías emergentes.
El papel central de la Fed se debe, en parte, a la función del dólar como moneda principal de reserva, medio de intercambio y referencia global. Se estima que cerca del 60% de las reservas internacionales de los bancos centrales está denominada en dólares. Además, una porción considerable de la deuda externa de América Latina, así como de los contratos internacionales y de la facturación comercial, está denominada en esta divisa. Por eso, cualquier alteración en la política monetaria estadounidense se siente más allá de sus fronteras.
En 2022-2023 la Fed elevó su tasa de interés de casi cero al rango del 5%-5,25% para combatir la inflación, lo que provocó turbulencias en mercados emergentes, depreciaciones de monedas locales y encarecimiento del crédito externo para países latinoamericanos. El alcance global de la Fed y la interconexión de América Latina con los mercados internacionales hace que cada decisión de política monetaria repercuta en la región. Una explicación detallada sobre el funcionamiento de la política monetaria puede encontrarse en esta guía sobre qué es la política monetaria.
Mecanismos de transmisión hacia América Latina
El impacto de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos se manifiesta mucho más allá de sus fronteras nacionales. Cuando la Fed modifica las tasas de interés de referencia, por ejemplo, se da inicio a un efecto dominó sobre los flujos de capital y los precios de activos alrededor del mundo. Un aumento en las tasas puede fortalecer el dólar estadounidense, lo que provoca la salida de capital de economías emergentes hacia activos considerados más seguros y rentables, como los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
No todas las medidas se resumen en ajustes de tasas. Las operaciones de mercado abierto, mediante la compra o venta de bonos del Tesoro, buscan influir sobre la liquidez del sistema financiero. Cuando la Fed realiza compras masivas de bonos –como ocurrió entre 2020 y 2021 durante la pandemia– inyecta dólares y reduce los rendimientos, incentivando el flujo de dinero hacia mercados emergentes en búsqueda de mejores retornos. El fenómeno contrario ocurre cuando comienza a reducir su balance y subir tasas, como en 2022 y 2023, lo que produjo una depreciación del peso colombiano y del peso argentino, además de un aumento significativo en los costos de financiamiento externo en la región.
El protagonismo global de la Fed radica en el papel del dólar, utilizado como moneda de reserva y de intercambio internacional. Esto otorga al banco central estadounidense la capacidad de influir sobre la liquidez mundial de manera única. América Latina, cuyos países forman parte de cadenas globales de valor y dependen del acceso a mercados de deuda internacionales denominados en dólares, es especialmente sensible a estos movimientos. De hecho, cambios bruscos en los flujos financieros vinculados a las decisiones de la Fed pueden repercutir en inversiones, tipo de cambio y estabilidad económica en la región.
Para profundizar sobre el impacto del dinero y los mercados financieros, se recomienda explorar el artículo ¿Qué es la política monetaria?, donde se detallan herramientas y efectos en distintas economías.
Riesgos y desafíos para las economías latinoamericanas
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) es el banco central más influyente del mundo, no solo por el tamaño de la economía estadounidense, sino porque el dólar es la moneda principal en el comercio y las finanzas globales. La política monetaria de la Fed se ejecuta a través de mecanismos como la fijación de tasas de interés, las operaciones de mercado abierto y el control de los requisitos de reservas para los bancos.
Los principales objetivos de la Fed son tres: maximizar el empleo, mantener la estabilidad de precios y moderar las tasas de interés a largo plazo. Para alcanzarlos, la Fed sube o baja la tasa de referencia—la Federal Funds Rate—según las condiciones económicas. Por ejemplo, cuando la inflación se disparó en 2022, la Fed elevó la tasa desde casi 0% a más de 5% en poco más de un año. Estas medidas buscan frenar el consumo y la inversión para contener la inflación.
El impacto global de estas decisiones es enorme porque gran parte del comercio mundial se liquida en dólares y muchos países, incluyendo los de América Latina, financian deuda y comercio en esa moneda. Cuando la Fed sube las tasas, el dólar tiende a fortalecerse frente a otras monedas, lo que encarece el servicio de la deuda en dólares para países emergentes y puede desencadenar salidas de capital de mercados latinoamericanos hacia activos estadounidenses más rentables y seguros. Además, las operaciones de mercado abierto de la Fed, como la compra o venta masiva de bonos del Tesoro, afectan la liquidez global y las tasas internacionales.
La interconexión internacional significa que cualquier movimiento de la Fed repercute, directa o indirectamente, sobre las condiciones de financiamiento, los precios de las materias primas y la estabilidad cambiaria en América Latina. Para profundizar en la relación entre bancos centrales y economía global, revisa este recurso sobre el rol de los bancos centrales en la economía.

Oportunidades y estrategias para América Latina
Para entender el impacto de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), es esencial analizar cómo ejecuta sus funciones. La Fed dirige la política monetaria a través de varios instrumentos, especialmente la fijación de la tasa de interés de referencia (federal funds rate) y las operaciones de mercado abierto, donde compra o vende bonos del Tesoro a bancos comerciales. Los objetivos centrales son mantener la estabilidad de precios, sostener el pleno empleo y preservar la estabilidad del sistema financiero.
Uno de los canales más relevantes de transmisión es el ajuste de tasas de interés. Cuando la Fed sube sus tasas, como ocurrió entre 2022 y 2023 para frenar una inflación que llegó al 9,1% anual en junio de 2022, el costo de endeudamiento global se encarece. Inmediatamente, los bonos del Tesoro estadounidense se vuelven más atractivos para los inversionistas internacionales, lo que produce flujos de capital hacia EE. UU., impactando el valor relativo del dólar, las monedas emergentes y los mercados bursátiles extranjeros.
La influencia mundial de la Fed se debe al rol del dólar como principal moneda de reserva y de pago internacional. Este dominio significa que operaciones y decisiones tomadas en Washington repercuten de forma directa en los costos de financiamiento, el comercio exterior y las decisiones de inversión en distintas regiones. América Latina, por su alta dependencia de capitales internacionales, exportaciones denominadas en dólares y deuda externa atada al dólar, es especialmente vulnerable a estos shocks.
Por ejemplo, cuando la Fed recortó tasas de interés en la crisis del COVID-19, facilitó la llegada de capital a mercados emergentes y fortaleció sus monedas. Sin embargo, el giro alcista de tasas desde 2022 revirtió esa dinámica, encareciendo el crédito y debilitando monedas latinoamericanas. Esta interconexión obliga a los países de la región a observar cada decisión de la Fed para anticiparse y gestionar riesgos macroeconómicos. Si quieres profundizar más sobre la importancia de la política monetaria y su transmisión, puedes revisar este análisis en Los efectos de la política monetaria en la economía.
Conclusiones
La política monetaria de la Fed repercute de manera profunda en la economía de América Latina, generando retos y oportunidades para todos los actores. Comprender estos procesos permite anticipar y gestionar mejor los riesgos. Un mayor conocimiento facilita la toma de decisiones informadas y fortalece la resiliencia frente a un entorno global tan dinámico.

